Prueba Mercedes-Benz Clase E 220 d 194 CV

Escrito por
Pruebas de coches
0

Hay un aspecto en que Mercedes-Benz ha querido desmarcarse con el nuevo Clase E, y cuando ya ostentaba una posición de liderazgo en términos de confort y calidada todos los niveles-. Y ese aspecto es la tecnología con que cuenta su berlina, que posiciona al modelo como una de las referencias del segmento por, entre otras cosas, el sistema de conducción semi autónoma Drive Pilot. No es lo único que ha cambiado, evidentemente, pero sí es cierto que es una vuelta de tuerca a lo que ofrece el mercado, un peldaño superior que nos acerca al futuro de los automóviles, y que se puede disfrutar desde hoy mismo.

Diseño

En el nuevo Mercedes Clase E se ha cuidado absolutamente cada detalle de forma milimétrica, y es algo palpable desde lo meramente estético cuando nos enfrentamos a su carrocería. El Clase E Berlina, que es el que hemos probado, tiene unas cotas que arrancan con sus 4,923 metros de longitud y prosiguen con 1,852 m de ancho y 1,468 m de alto. Entra por estos datos entre las ‘berlinas grandes’, y este concepto ha venido asociado durante mucho tiempo con vehículos algo más torpes y manejables, pero que en absoluto se puede ligar al nuevo Clase E. De eso hablaremos más adelante, pero es llamativo cómo Mercedes ha dimensionado su lenguaje de diseño para hacerlo encajar con el Clase E y dotarle de su propia personalidad, pero manteniéndose uniforme con el resto de la gama.

Su alteración en las cotas exteriores lo hace más aerodinámico y estable en curva, además de garantizar un confort de marcha superior.

En definitiva, un diseño que combina fluidez y elegancia a partes prácticamente iguales, y que mantiene a la berlina grande de la firma alemana como un modelo práctico y cómodo, por la facilidad de acceso a sus plazas delanteras y posteriores, así como al maletero. En este diseño, y retomando lo relativo al maletero –y al capó, entre otros-, se han utilizado materiales ligeros para reducir el peso del conjunto y prestar una conducción más cómoda y un rendimiento más eficiente. Contamos con nada menos que 540 litros para la capacidad del maletero en condiciones normales.

trasera clase e

Respecto a la generación anterior se han ganado 43 mm de largo y se han perdido 2 mm de ancho, además de 3 mm para la altura de carrocería. Por otro lado se ha aumentado 65 mm la distancia entre ejes y se han ampliado las distancias tanto para el eje delantero como para el posterior. Pero un dato clave está en el coeficiente aerodinámico, que ahora es de 0,23 Cx frente a los 0,25 Cx que ofrecía el anterior. En estos términos tiene un diseño bastante más conseguido que el Volvo S90, el Audi A6, o el BMW Serie 5.

Interior

Como te iba contando, ha crecido ‘por fuera’, con una carrocería ligeramente más larga. Esto suele repercutir sobre el interior, y efectivamente así es, pero lo que más le afecta a sus cotas interiores es el cambio en la distancia de batalla y, por supuesto, las dimensiones de sus ejes delantero y posterior. Es más amplio que un Audi A6 con sus 74 centímetros como hueco para las piernas en las plazas posteriores, garantizando con asientos de formas generosamente marcadas un confort de primer nivel.

Los asientos del Mercedes Clase E combinan confort y prestaciones. Son cómodos, pero cuentan con un apoyo lateral suficiente para sujetar al conductor y el acompañante en una conducción más exigente.

interior clase e

Pero ¿qué hay de las plazas delanteras? Aquí contamos con hasta 116 centímetros de largo y 106 centímetros de alto en la unidad probada, con techo de cristal practicable y dividido en dos partes; una grande para las plazas delanteras y otra algo más reducida y fija para las posteriores, con un coste aproximado de 2.300 euros adicionales. Ahora bien, lo más destacable de su habitáculo vuelve a ser el apartado tecnológico. En el salpicadero combina plásticos blandos de diferentes texturas, en color negro, junto a una ‘placa’ principal de diseño en color aluminio en la que están incrustados los aireadores circulares. Sobre la misma es donde se asienta, en la consola central y el puesto de conducción, la doble pantalla 12,3 pulgadas con resolución HD 1280 x 720 píxeles.

En las plazas delanteras, las dos pantallas de 12,3 pulgadas son uno de los aspectos más destacables. Desde aquí, con controles intuitivos, podemos configurar cada parámetro relativo al multimedia, la navegación GPS o la conducción. Y con una calidad de imagen y respuesta extraordinarias.

volante clase e

Estas pantallas, ambas por encima de las 12,3 pulgadas, forman parte del equipamiento más completo y se asocian al sistema Comand Online. Con él podemos controlar de forma bastante intuitiva tanto la configuración del sistema multimedia, como lo relativo a los ajustes de conducción, el navegador GPS y un largo etcétera. Y en todo momento, la pantalla de la consola central se divide en dos áreas perfectamente aprovechables, con controles por botón físico, desde el volantecon dos touchpad- o desde el túnel central con el habitual control táctil.

Desde el punto de vista tecnológico, el puesto de conducción es lo más avanzado que podemos encontrar ahora mismo en su segmento, y destaca por la limpieza y sobriedad en el diseño y la colocación de todos sus elementos. Absolutamente todos los parámetros imaginables se pueden ajustar desde estas dos pantallas de 12,3 pulgadas, pero lo llamativo es cómo se ha conseguido que tantos ajustes sean modificables de forma intuitiva, y sin dejar las plazas delanteras plagadas de botones físicos.

En definitiva, en el interior nos encontramos con las máximas calidades habituales de Mercedes-Benz y una exquisita elección para la configuración de la posición de los botones físicos, que cada vez son menos. Hay dos buenos huecos dedicados como porta objetos para las plazas delanteras y en las posteriores, quizá, es donde se echa de menos algún otro pequeño hueco. No obstante, en términos de confort, calidad y diseño, el Mercedes-Benz Clase E de última generación está al máximo nivel. Y destaca, indudablemente, la configuración de doble pantalla para el puesto de conducción y la consola central.

Motor y comportamiento dinámico

A priori, sobre una ‘berlina grande’ cabría esperar que vamos a encontrar un estilo de conducción en que prima el confort sobre las sensaciones, pero el Mercedes-Benz Clase E nos ha sorprendido en este punto. Antes de entrar en ello recordaremos que hemos probado el E200 d con una potencia de 194 CV que se extraen de cuatro cilindros. Se trata de un bloque completamente nuevo –junto al resto de la familia- y destaca por ser más ligero, compacto y eficiente que la familia a la que reempleaza, también de cuatro cilindros. Por otro lado, este motor nos ofrece su potencia máxima en las 3800 rpm, y alcanza los 400 Nm de par máximo entre 1600 y 2800 rpm.

Drive Pilot, su sistema de conducción semi autónoma, se encarga de controlar acelerador, freno y dirección para mantener el vehículo en el carril y adaptándose al tráfico que nos rodea. Incluso es capaz de cambiar de carril por sí solo, con sólo marcar el intermitente que corresponda.

mercedes clase e 1

En nuestra prueba, el 194 CV diésel bajo el capó del Mercedes Clase E venía asociado a la transmisión automática de nueve velocidades, una caja de convertidor de par, la 9G-TRONIC, que está disponible en muchos otros modelos de la casa. Ahora bien, en este caso los desarrollos de las relaciones son más largos, y la combinación presta un conjunto que mueve al modelo con holgura y manteniendo unos consumos contenidos, producto también del menor peso que supone la utilización de este bloque que está construido en aluminio.

En esta unidad, las mejoras aerodinámicas y la reducción de peso del Mercedes Clase E 220 d han resultado en aproximadamente 6,1 l/100 km como consumo en autopista, mientras que nos hemos ido hasta los 7,3 l/100 km exigiéndole el máximo rendimiento en una carretera de montaña. Y las diferencias son sustanciales aprovechando los modos de conducción que permiten variar entre ECO, Confort, Sport y Sport+, además del modo Individual con configuración personalizada para la respuesta de aceleración, chasis y dirección

 

clase e frontal

Conclusiones

El Mercedes Clase E ha ganado. Respecto a la generación que le precede, mejorando todas las marcas alcanzadas por la propia firma alemana, pero también frente a la mayoría de sus rivales desde el plano más amplio. Es cierto que el Skoda Super puede presumir de habitabilidad interior, por ejemplo, pero a cualquier otro nivel juegan en ligas diferentes. Mercedes-Benz ha conseguido con su Clase E plantarse a la vanguardia en el apartado tecnológico tanto por los sistemas de asistencia a la conducción enfocados a la seguridad, como por Drive Pilot como sistema de conducción autónoma, que está un paso por encima de las alternativas.

Pero todo esto, además, ofreciendo un comportamiento dinámico excepcional que se beneficia de sutiles cambios en sus cotas, una mejora aerodinámica sustancial y una reducción de peso que, en definitiva, lo hacen mucho más apto que su precedente directo y que el grueso de su segmento. Se presta al máximo nivel en confort, pero también garantiza una conducción deportiva convincente, con un selector de modos de conducción que verdaderamente modifican por completo su comportamiento afectando al cambio, la respuesta del acelerador, la suspensión y la dirección entre otros.

Sentados en él nos damos cuenta de que estamos ante un producto de referencia tanto en el apartado mecánico como en el plano tecnológico, con las dos pantallas de 12,3 pulgadas como signo más visible de este apartado.

Compártelo. ¡Gracias!